Sentir...

Tuesday, September 21, 2010
... la maravilla de un segundo pasado
... la felicidad sin sentido que te desborda con un olor
... la creencia repentina del mensaje cifrado entre tú y una canción
... los cambios que algo nimio puede provocar en tu vida
... la alegría de vivir y no solo de existir
... de saber a donde vas, de jamás escapar
... la delicia de una ducha caliente en un día lluvioso
... lo acogedor de una casa tibia, con gente esperándote para cenar
... la sonrisa en la mirada de alguien que te quiere
... la lluvia que te moja porque tú se lo permites
... el reencuentro con ese amigo perdido
... la consagración de tus ilusiones
... el esfuerzo de luchar por lo que quieres
... la certeza de que esto, es algo más.

[Y quebré mi promesa de
no dejar abandonado esto]
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Sunday, July 11, 2010
Las colinas verdes, una alfombra tupida de pasto, una suave brisa que mueve hojas y cabellos. Una niña que se piensa mujer.
Allá lejos el horizonte se esconde con el sol, y la luna comienza a languidecer por su soledad, otra noche de vigilia, otra noche de reflejar lo que quiere ver, otra noche de grillos y cantos de sirenas, otra noche de serenatas de violín.
En el crepúsculo la vida se despierta, maravillada por un ocaso que ocurre con cierta manía de reticencia, durante la noche todos celebramos. Hacía un lado y hacía el otro, las muñecas se transforman en alas de mariposa, los pies capturan el espíritu de las cinturas que giran en redondo, mientras las piernas se mueven sin avanzar.
La energía se mueve con el viento; déjate llevar, déjate llevar como las olas sobre el mar.
Sigue el influjo de la luna, que con lágrimas de sal te ruega que corras por ella, hacia donde él se desvanece.

Canta, cántale a la vida así como te cantas a ti mismo, canta como lo haría una niña sentada en un jardín.

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[De vacaciones en Concepción]
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Saturday, June 26, 2010
El cielo no puede estar más gris,
pero nunca había visto un verde tan brillante.
Y desde las raíces se volvera a renacer;
las lágrimas sólo hacen más hermosa la vida.

Y el dolor estruja los corazones,
mientras el nudo en la garganta no deja hablar.
Es mi infancia saludándome desde atrás,
con opciones vedadas por el tiempo.

Si escuchas es el viento, podrás sentir a través del silencio,
entre la bruma uno es capaz de vislumbrar sus creencias.
Sé que estarás en un lugar mejor,
cualquier cosa es mejor que estar atada al sufrimiento.

Quizás algún día volvamos a coincidir en la eternidad;
lo importante es que hayas tenido una vida bien vivida,
sólo puedo esperar que tuvieras una vida bien vivida.
Porque tú tomaste la mía, y la hiciste hermosa.

Para ti, este beso en el viento.

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[Para ti, abuelita]
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Tuesday, May 04, 2010
Paseaba amarradita a tu cintura, bordeando la luna y las olas del mar, cuando descubrí que un ramo de rosas y un par de estrellas fugaces, podrían durar mil años. Después de mil años, me he sentado en la luna y he descubierto que mirarla a ella era más hermoso que alcanzarla.
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[La verdad es,
que nada quiero hacer]
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Sucede

Thursday, April 22, 2010
Sucede que a veces la vida cansa
y el esfuerzo se agota
Sucede que las ganas no le bastan al tiempo.
Y que el gris es parte de los colores.

Sucede que a veces el sueño llama
Y los despertadores no callan
Que la semana tiene siete
y los días veinticuatro eternidades

Sucede que el camino es largo y gravoso
Y que las piedras hieren a los pies descalzos.
Sucede que los monstruos habitan
en las sombras de nuestros pensamientos.

Sucede que la sonrisa no se rinde
Ni auque le menciones las negras nubes que te siguen.
Que la alegría es perseverante,
ella conoce mejor que tú la eternidad.

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[Las pelis tristes hacen un poco mal al corazón]

Wednesday, April 14, 2010
El viento sopla fuertemente, se ve como levanta pequeñas olas, se siente como alborota el cabello, como mueve el suave vestido para todos lados, blanco como la inocencia, un vestido blanco que quiere demostrar pureza.
El azul del mar muestra inmensidad, esa tranquilidad que nunca muere a pesar de las feroces tormentas; a mi nunca me ha gustado mucho el mar, me absorbe, siento como se lleva toda mi energía, prefiero la vida que me transmite la naturaleza, el verde frondoso de los bosques, el ir y venir de los ríos, la fuerza de las cascadas, pero aun así siento como el mar me cautiva, es casi como si me llamara.
En la punta más alta del acantilado, en la orilla más alejada de la seguridad, me balanceo con el suave rumor de la brisa y me debato.
Dejarme ir o aferrarme al deber
Me gustaría saber que se siente caer al vacío, me gustaría vivir todo lo que me toca
me gustaría encontrar el equilibrio

[Al fin algo de nada]



Friday, April 09, 2010
¿Un par de rosas rojas?
¿Una estrella frente a tus ojos?
Si solo basta tu abrazo,
para hacerme feliz
¿Por qué no te das cuenta?

...En fin...

Nadie muere de amor
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[Al fin es viernes]
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Comme si de rien n'était

Wednesday, April 07, 2010
Ágilmente trepa por el árbol y se zambulle en el follaje para esconderse de aquel que va a buscarlo después de finalizada la cuenta regresiva, despacio y silencioso se sitúa sobre su cabeza, porque sabe que las personas somos poco originales y tendemos a repetir los mismo patrones de conducta, y entonces, a penas el cazador sale a buscar a sus amigos él de un salto baja y se libera, los veo discutir ya que estoy muy lejos para escucharlos, es natural que los niños se molesten cuando otro demostró ser más inteligentes que ellos en los juegos, es normal que los otros niños se aprovechen de la situación y también corran a liberarse, es normal que el niño sobrepasado en ingenio se enoje y se vaya enfurruñado para su casa, donde su madre le llama la atención por llegar todo sucio y tarde a comer, es normal que el niño descargue su enojo con ella y que este sólo le dure el tiempo en que demora en tragarse su comida, es normal que el hambre nos ponga de mal humor, como también es normal que los niños prefieran jugar a comer. La extraña es esta sensación de maravilla que me embarga al verlos, como si no existieran cientos de niños que no pasan por lo mismo, como si yo no hubiera jugado esas cosas a su edad, cayendo en las mismas trampas, como si acabara de presenciar algo distinto a lo que ocurre en todas partes y en todas las épocas, una sensación de curiosa relevancia.
Me he ido porque se me hacía tarde, aunque realmente ya olvide para que, y en el asiento de adelante hay una pareja de jóvenes como yo, besándose amorosamente y haciéndome sentir una intrusa, me molesto con ellos por ponerme en la incomoda posición de no saber hacia donde dirigir mi vista, por darme la necesidad de tener a alguien en quien yo también pudiera recostar mi cabeza, aprovechándome de la curva de su cuello. Las altas ventanas dan una nueva perspectiva de las calles, veo desfilar rápidamente por ella a otros vehículos y a otras personas muy involucradas en su propio mundo, quizás demasiado involucradas para notar la sonrisa que les dedica alguna alma alegre en peligro de extinción; recuerdo que yo hace un tiempo, a pesar de no ser un alma alegre decidí dejar de ser tan despistada y empecé a fijarme en las demás personas que circulaban para sonreírles, descubrí que dentro de las personas atentas, son los mayores los que te devuelven una sonrisa alegre y sincera, quizás sea porque con el tiempo uno descubre que una sonrisa no cuesta mucho y le ilumina el día por un segundo a alguien más, y nadie puede decir que andemos en tiempos de derrochar segundos iluminados.
La música que suena en mis audífonos me hace divagar, me suspende en la inmensidad del tiempo y me susurra que no podríamos ser polvo si existe la magia, que tenemos el regalo de poder ser inmortales de nuestro momento, de no dejarle a la vida pasarse de nosotros sin vivirla, de ser algo más que personas sentadas en el asiento de una micro viendo por la ventana, de creer que las palabras pueden hacer los deseos realidad.
Me bajo en el paradero y el frío me da una repentina necesidad de tomarme un café, así que entro en el primer lugar que veo y me quedo nuevamente perdida en los reflejos de las personas, una camarera de mirada ausente, unas amigas riendo, una pareja enamorada, unos padres preocupados de que sus hijos no se ensucien, una joven mirando el cristal de la ventana, detenida en su minuto. Le sonrío y sus ojos se alumbran con la sonrisa, es hasta ridículo lo hermoso que podemos ponernos sólo con sonreír, es como si el resto del mundo dejara de notar la belleza física eclipsada por la felicidad. Es curioso lo mucho que he pensado en sonreír, precisamente hoy, un día perfecto para ser pésimo. Mientras salgo de ahí y me dirijo a mi apartamento con mi café en la mano, recuerdo todas las cosas malas que me han ocurrido y descubro con una ligereza de espíritu que era desconocida en mi, que ya no me importan, porque estas al igual que las otras, también pasarán.
La vida siempre pasa.
Y repentinamente se puso a llover, lo que sería extraño en cualquier otro lugar excepto aquí, considerando que hoy en la mañana había un sol esplendoroso y ni una mota de nube en el cielo, me pongo a correr para llegar a mi casa y bruscamente me detengo y recuerdo al niño enojado de más temprano que le dio un giro tan distinto a mi día, camino lentamente otra vez mientras rememoro la sensación de empaparme, de gotas lavándome la cara que de niña tanto amaba.
Como si no pasara nada, hoy voy como si no pasara nada y me he dado cuenta que eso nunca pudo ser más verdad y más mentira.

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[Muerta]
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El parque de nunca jamás

Tuesday, April 06, 2010
El tiempo es un río que fluye por la efímera geografía de este reino y la vida alcanza a ser un suspiro dentro de un sueño que pasa igual a como caen las gotas de lluvia, lluvia que nace desde lo más profundo de mi ser; y es que la diosa de las aguas tiene la responsabilidad de nutrir a la tierra con agua, tal como hace la imaginación en la infancia.
La cascada de la media luna da inicio a un extraño río de aguas plateadas que atraviesa este lugar en imitación al de abajo, simbolizando los límites entre los señoríos de los distintos dioses que fieles a su naturaleza compiten por un poco de dominio en el territorio y en la devoción de sus seguidores. La diosa de las aguas seguirá eternamente corriendo por el parque mientras observa suspicaz al dios del fuego y al dios de la tierra, y es que puede que ellos estén ahí con ella desde siempre, pero sabe que no puede descuidarse y dejar que le inviertan las reglas del juego, después de todo ella es la que ha estado dando vueltas en este lugar por más tiempo.
Los indígenas se dejaban llevar por los tambores y corrían por entre medio de los árboles escapando de las fieras y del castigo de los dioses, cruzando agotados la línea que marcaba el lugar sagrado que rodeaba a la tribu. Cayendo en sus rodillas se inclinaban para pedir y agradecer a algo que no comprendían, a unos dioses de fuego, tierra y agua, que condicionaban su vida y dictaban las actividades y las relaciones entre ellos. Cada día salían los hombres a cazar con sus arcos, las mujeres a cocinar, cuidar niños y recoger hierbas, el jefe a ver los problemas, el chaman a curar enfermedades y cada día terminaban todos sentados frente a una hoguera que podía acabar abruptamente por un repentino ataque o una repentina discusión.
Y a veces simplemente salíamos a jugar a las escondidas o a las guerras de agua, quizás también a pelearnos y a discutir por que juego inventariamos, con que reglas y quien sería el que mandara dentro de él, quien tendría más poder o quien tenía más razón al elegir algo. A pesar de todo, lo pasábamos realmente bien y es que dentro de las cosas buenas de ser niño está que uno no necesita más que un poco de imaginación para poder hacerlo todo.
El tiempo nunca importó, y los días se sucedieron unos a otros de igual forma hasta que empezamos a cambiar.
Es curioso, han pasado meses desde la última vez que había pisado este pasto y había caminado entre estos árboles, que vieron tanto a indios y dioses como a simples niños suspendidos en su espacio.
Han pasado años desde que deje de ser alguno de ellos.
Y es un poco horrible que lo que me haya motivado por fin a volver a caminar por este parque, a sentarme en la media luna de cemento y a acostarme en el piso para ver como se movían las hojas, sea el chispazo de un sentimiento mágico e irreal provocado por una canción de mi mp3 y el sol de las cinco, es un poco horrible que haya tenido que convencerme a mi misma de que volver a hacerlo no era una perdida de tiempo y que la añoranza podría traerme un pedacito del antes.
¿Quieren un secreto? Sentí como si volviera a descubrir un mundo que me había estado vedado por un largo tiempo y descubrí que, a pesar de todo, la diosa de las aguas seguirá corriendo eternamente por el parque.



[Estudiar, estudiar]
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Estás por llegar

Monday, April 05, 2010
Estas por llegar.
Cielo arriba las esperanzas me sonríen, las nubes se despejan y la inmensidad amenaza con tragarme. Suelo abajo el tráfico se mueve, las farolas alumbran la desidia y la gente disimula su somnolencia con un poco de café.
Y aquí en el medio, la impaciencia me carcome las entrañas y las sonrisas me disfrazan como una estúpida.
Estas por llegar.
El mundo sigue allá fuera, me miro al espejo y no puedo creer lo que veo, se refleja otra más que una vez juro nunca caer en las garras de la ilusión, he cambiado tanto que ya me es difícil reconocerme, pero en los ojos de ese ser tan extraño del espejo, veo una chispa que con mucha imaginación años atrás podría haber creído que algún día me pertenecería. El reloj juega a avanzar.
Mi casa te espera preparada, al igual que yo, me costo tanto acostumbrarme a la idea de ti, a que alguien aparte de mi misma podría tener el poder de influir en mi vida, de llevarme a tomar decisiones que no habría tomado de otra forma, han sido extremadamente duros estos últimos meses, había estado acostumbrada toda mi vida a ser sólo yo, pero ahora somos dos los que estamos aquí y ha sido muy difícil acostumbrarse a eso, alguien tan esencialmente egoísta como yo obligada a compartir hasta el aire que respiro, pero no puedo decir que no estoy feliz, son pocas las cosas que pueden hacer que desee realmente superarme, son pocas las personas que pueden hacerme alguien mejor, ya que nunca he permitido que sean muchos los que puedan llegar adentro de mi corazón, pero tú lo lograste, empezaste sutil, poquito a poco, tan lentamente que no alcancé a darme cuenta hasta que ya fue muy tarde, ya te habías agarrado de mi alma. El reloj sigue jugando a avanzar.
Se que en el fondo sabes que ahora yo vivo por ti, que me he truncado las alas con tal de poder hacerte feliz, si pudieras a penas vislumbrar todo lo que he cambiado no te lo creerías, para ser honesta, ni yo misma lo hago. ¿Como puede alguien pasar de ser un completo extraño a uno de los pilares cada vez más fundamentales de mi vida, en tan corto tiempo?.
Estas por llegar. Y eso es lo único que se me ocurre pensar en momentos como estos para darme valor, y no tener que suicidarme mentalmente con preguntas que no quiero preguntar, con respuestas que solo quiero sentir, porque solo esa es la forma de que alguien como yo las pueda aceptar.
Mi madre me dice que todas las mujeres te esperamos de alguna forma u otra durante toda nuestra vida; solo que algunas como ella, lo tienen claro desde siempre y otras como yo, tenemos que esperar hasta que nos ocurre y se nos estrella en la cara como si chocáramos contra un muro invisible o que no quisimos ver hasta que nos paso por encima. A medida que pasan los días me voy inclinando a darle la razón, porque a pesar de que estoy llena de pánico de no saber que hacer, de echarlo todo a perder, no aguanto las ganas de poder verte y de tenerte entre mis brazos.
Estas por llegar.
Y sin embargo tanto te demoras, pareces burlarte de mis ansias, de mis aprensiones, me dejas aquí parada en esta realidad a la que le quitaste todo el sentido. Para ti fue muy fácil, llegaste un día de enero y te instalaste en mi cabeza como una sombra, dejándome con la sensación de que contigo nada podría ser igual y con el pensamiento firme de que eso no iba a suceder, porque en ese minuto me encantaba mi vida tal y como era, sin tus complicaciones que ibas a hacer mías. Pero venciste a mi pensamiento y a mi feminismo mal entendido, porque no hay nada más femenino que tenerte a ti y poder decir que me perteneces a cualquiera lo bastante loco para arriesgarse a escuchar horas de divagaciones de enamorada primeriza, de lo doloroso que es últimamente, de lo difícil que va a hacer después, de lo perfecto que pareces ser, de todas esas emociones que se desbordan por mis poros, saliendo de ese lugar secreto que no sabía que existía dentro mío y que de un día para otro descubrí que se llenaba completamente, escurriéndose entre ensoñaciones dulces y un brillo en mis ojos, ese mismo brillo que todavía no reconozco en el reflejo de la ventana. El segundero marca minutos y el minutero, horas. Las vueltas de mi reloj se han detenido para un suspiro, parece que han descubierto la eternidad. Al igual que yo.
Se que estas por llegar.
Algo me lo dice, aunque nunca he sido buena para adivinar nada.
Y es que mi barriga ya me pesa y tus pataditas me están cansando, no son tan maravillosas ahora que ha pasado tanto tiempo desde la primera vez, mi cuerpo esta cansado de llevar a dos, de comer por dos y mis ojos ya quieren ver de que color son los tuyos, quiero más que nada escuchar tu risa y verte jugar, como los otros niños que veo en la plaza. Quiero que mi reloj deje de jugar a dar vueltas y que llegues, porque ya presiento con mi instinto que se esta volviendo infalible de que estás por hacerlo, ya me has hecho esperar lo suficiente para saber que no solo eres bien recibido por aquí, sino que te has convertido en una parte de mi sin la cual ya no puedo estar.
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[Estrenando nuevo blog]
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